El regreso del MCU tras un año de hiato total e imprevisto ha llegado con esta serie exclusiva de Disney+ de arranque especialmente desconcertante, al replicar con humor y múltiples referencias las dinámicas de sitcoms televisivas de distintas épocas. En su segunda mitad, la serie se convirtió en una aventura superheroica algo más convencional, pero perfecta para abrir boca para un año Marvel que promete más en lo televisivo que en lo cinematográfico.
La primera sorpresa del año llega de la mano de HBO, aunque la serie es originariamente inglesa. Russell T Davies, creador de ‘Queer As Folk’ y del reboot de ‘Doctor Who’ se remonta a los ochenta para narrar la vida de un grupo de jóvenes cuyas propias existencias se ven amenazadas por el fantasma del SIDA. Honesta y brutal, desborda genuino dramatismo sin caer en el melodrama, y es una de las grandes opciones en lo que llevamos de año si te interesa acabar la jornada con un nudo en la garganta.
Uno de los mayores éxitos de Netflix en lo que llevamos de año, debido sobre todo al carisma de Omar Sy como un admirador del mítico ladrón folletinesco de guante blanco. Intrigas sencillas, directas, con el mejor sabor a películas de atracos tradicionales, esas en las que hay que hay que dejar el sarcasmo a un lado y poner de nuestra parte para dejarse engañar. Perfecta para estos tiempos tan cínicos.
Cobra Kai T3
Aunque esta tercera temporada cierra un arco argumental que se remonta nada menos que a ‘Karate Kid II’, esta estupenda serie que Netflix produce desde esta tanda de episodios no se queda atascada en la nostalgia. De hecho, el pasado y sus consecuencias es un tema vector, pero ‘Cobra Kai’ ha encontrado una identidad peculiar jugando con otros elementos y aportando emociones propias que no vienen de prestado. De momento, la cosa queda abierta de cara a una cuarta temporada que se promete más brutal y exagerada que todas las anteriores.
Servant T2
La serie de M. Night Shyamalan es una de las más perversas y oscuras que está ofreciendo la televisión en la actualidad. Su exclusividad para Apple TV+ está haciendo que no se hable demasiado de ella, pero sus reflexiones sobe la maternidad y la familia son tan siniestras que el propio director no ha llegado a igualarlas ni siquiera en sus películas. Sectas, bebes falsos, brujería, histeria familiar, una atmósfera pegajosa e irrespirable… un auténtico cuadro clínico para la pesadilla más sádica del streaming actual.
Small Axe
Un ambicioso proyecto para BBC de Steve McQueen, oscarizado director de ’12 años de esclavitud’, que en España se puede ver a través de Movistar+. Se trata de cinco largometrajes no conectados de forma estricta entre sí, pero que dibujan un fresco de la cuestión racial en Reino Unido a través de las conflictivas décadas de los sesenta, ochenta y noventa. Un impresionante trabajo basado en historias reales, que cuenta con actores como John Boyega y que retrata ambientes tan poco vistos en la ficción como la escena reggae de los ochenta.
The Stand
Una de las adaptaciones más impresionantes que se han visto recientemente de Stephen King, y no precisamente de las más fáciles de llevar a cabo. La ingente novela-río que describe cómo la población mundial es diezmada por un supervirus (glups) tiene reparto de estrellas y una narrativa sosegada aprovechando el espacio narrativo que otorga el formato seriado. Dura y con una altísima factura técnica, es una de las grandes versiones catódicas del Rey, pero como siempre, no es la última que veremos este año. Nunca es la última.
Star Trek: Lower
No es tan graciosa como un trekkie diciendo que no se puede hacer comedia con ‘Star Trek’, pero casi. Esta estupenda sitcom animada ambientada en las cubiertas bajas de una nave de la serie creada por Gene Roddenberry demuestra un conocimiento del universo en el que se desarrolla hasta un punto en que resulta superior a series canónicas como ‘Picard’. Mike McMahan, su creador, procede de ‘Rick y Morty’, y aquí desarrolla una ciencia-ficción menos agresiva pero con la misma chicha.
CONTENIDOSTV SITIO OFICIAL!